La compañía reordena su deuda, su capital o su perímetro de negocio, normalmente porque no puede sostener la estructura actual. El valor se redistribuye entre acreedores y accionistas, y el accionista suele cobrar el último.
El valor se redistribuye entre acreedores y accionistas; el catalizador es el plan aprobado.
Las operaciones en curso se ven con tu cuenta, según tu plan.
La mecánica, paso a paso.
Paso 1
Se reconoce el problema: vencimientos, covenants rotos o pérdidas sostenidas.
Paso 2
Se negocia un plan con los acreedores.
Una empresa sale de concurso: su deuda baja de 1.000 a 300 millones y los antiguos bonistas reciben las nuevas acciones. Muchos no pueden quedárselas y las venden.
Los vendedores forzosos fijan el precio de entrada; el valor depende del balance nuevo, no del viejo.
Cifras hipotéticas para explicar la mecánica. No es un caso real ni una recomendación.
Paso 3
El plan se aprueba y, según el caso, se homologa judicialmente.
Paso 4
El catalizador es esa aprobación: hasta entonces el precio cotiza incertidumbre.