La empresa deja de operar, vende lo que tiene, paga sus deudas y reparte el resto entre los accionistas en uno o varios pagos. Es una de las pocas situaciones donde el valor final es una cuenta, no una opinión.
El retorno es la suma de los pagos de liquidación menos el precio de hoy, ajustado por tiempo y costes.
Las operaciones en curso se ven con tu cuenta, según tu plan.
La mecánica, paso a paso.
Paso 1
La junta aprueba la disolución y se publica un rango estimado de reparto.
Paso 2
Se venden los activos y se cancelan deudas y contingencias.
Una sociedad en liquidación cotiza a 8,00 €. Tras vender sus activos y pagar sus deudas, estima repartir 10,00 € por acción en unos 18 meses.
El retorno depende de cuánto se cobre y de cuándo: cada trimestre de retraso reduce la rentabilidad anual.
Cifras hipotéticas para explicar la mecánica. No es un caso real ni una recomendación.
Paso 3
Se hacen los pagos de liquidación, normalmente escalonados en el tiempo.
Paso 4
Tu retorno es la suma de esos pagos menos lo que pagaste hoy.